miércoles, 5 de octubre de 2011

Culpable

Eres culpable, culpable de cada una de mis sonrisas,
culpable de la alegría que inunda cada día mi corazón,
culpable por cada latido de vida dentro de mí.

Porque eres culpable, sí, culpable de existir,
culpable de ser única para mí,
culpable de haberme robado el corazón.




Eres tú culpable por esa mirada que me hipnotiza,
culpable por tener ese pelo en el que me encanta enredarme,
culpable por esas manos cuyas caricias me vuelven loco,
culpable por esos brazos que me rodean y ponen a salvo de todo.




Eres culpable de darle a todo el mejor significado,
culpable de prender la llama del amor dentro de mí,
culpable de que mi cordura me abandone,
culpable por sumirme en esta bendita locura.

Eres culpable de cada lágrima por tu ausencia,
culpable de cada sueño en nuestra realidad,
culpable por hacer de cada instante único,
que no te sorprenda si te digo… culpable.

Elfen

Gracias por ser culpable...


lunes, 15 de agosto de 2011

Un guerrero, alma y corazón.

Inmerso en el océano más profundo,
en lo más recóndito del inframundo,
entre la neblina del mundo perdido,
se encuentra un hombre confundido.

Tras una máscara de miedo y temor,
sin rumbo que seguir ni puerto cercano,
navegando a la deriva en terreno llano,
perdido y sumido en el más frio pavor.

Desconoce su identidad, su próximo paso,
a todos los indicios y señales no hace caso,
sin saber continúa como una marioneta,
sin límites, no tiene fin, carece de meta.

Caballero sin batalla que librar,
ni dama a la que poder amar,
sin fuerzas para volver a luchar,
ni hogar que volver a recuperar.

En su interior la mejor arma del alma,
un certero guerrero que espera en calma,
y ahora ruge bravío, ha encontrado razón,
luchador y compañero fiel, su corazón.

Nunca se debe subestimar un corazón,
pues su motor es indestructible pasión,
símbolo de honor, reconocido blasón,
prestigioso es su valor y férreo su tesón.

Incansable dueño de cada acto realizado,
sabio protector de cada ser por él amado,
el ingrediente secreto de esta sutil poción,
la indomable fuerza de su férreo corazón.

He aquí un indestructible guerrero,
de mirada perdida y alma de acero,
que sin ningún rumbo acaba de partir,
paso a paso, con el objetivo de sobrevivir.



**Elfen**

miércoles, 6 de julio de 2011

Diario de una adolescente

06/07/2011

Llevo más de una semana encerrada en mi cuarto pensando en una sola cosa: tu mirada. Esa mirada que me hace perderme en un mundo donde todo es posible, donde cualquier deseo se puede cumplir. Desde el primer momento que te miré a los ojos supe que esta vez sería diferente. Supe que en cuestión de minutos sería capaz de ir hasta el fin del mundo por ti.
A cualquier persona que le hablo de mis sentimientos hacia ti me dice que no es posible que exista tal atracción por una persona, pero nadie sabe cómo “piensa” mi corazón, como tampoco nadie sabe cuánto llora cuando llega la hora de la despedida.
Todavía no me hago a la idea de quererte tanto porque desde que apareciste en mi vida eres como ese rayo de sol que necesitaba en mi vida. En cuanto pronunciaste la primera palabra sentí como si te conociera de toda la vida, como si hubiésemos nacido al mismo tiempo. Cada vez que te miro a los ojos y me veo reflejada en ellos este sentimiento que llevo dentro se hace cada vez más grande.
Todo esto puede parecer una locura, pero quiero gritarle al mundo entero que mi corazón es tuyo, incluso antes de saber que podía existir alguien como tú en este mundo. Cada día que pasa mi necesidad de tenerte entre mis brazos se intensifica de tal manera que eres mi único pensamiento día y noche.
Sí, quiero que todo el mundo sepa cuánto te quiero y que mi único objetivo es hacerte feliz, pero primero debo ser valiente para confesarte mis sentimientos a pesar de la gran amistad que nos une. No sé hasta qué punto esto podrá afectar a nuestra amistad, pero deseo de todo corazón poder decir que somos algo más que amigos, y sobre todo, quiero poder dejar de soñar contigo y con tus besos…




***Lunnaris***

viernes, 13 de mayo de 2011

cuando menos piensas... ¿sale el sol?

Hoy sí, hace sol. Pero mi alma siente que el día está nublado, lluvioso, melancólico. Triste.
Algo le falta a este día para que brille en mi corazón una sonrisa, ¿por qué? Porque alguien
se encargó de hacer añicos una parte de la felicidad que ahora echo de menos. Está ausente.
Estoy desanimada, perdida en el laberinto de mi vida. ¿Tendrá salida? Por más que busco
no consigo encontrarla. ¡Qué desesperación!
Sin embargo, no todo es malo. Tengo mucho apoyo, sí. Familia, amigos... pero, ¿amigos? pocos.
No todos están pendientes de preguntarte que tal lo llevas, que tal estás hoy, y por qué tu
sonrisa no parece tan verdadera como siempre.
¿Finges? es el camino a veces más fácil, cuando no te apetece hablar y sólo necesitas un
abrazo. Pero a veces te cansas de fingir que estás bien, no es tan fácil.
No significas nada ya para mí. Pero estoy vacía, y eso duele.
Es increíble cómo personas que resultan imprescindibles en tu vida un día, al día siguiente
ya cuando te cruzas ni te saludan, pasas a ser alguien desconocido.
La vida es así.
Necesito tiempo para asimilar que ya no soy especial para nadie y aprender a vivir con el vacío
que has dejado, pero que ahora me alegro porque, desgraciadamente, para que alguien te llene de
esa forma, mejor es quedarse vacía. ¡Qué triste!, ¿no?.


Nathyel _ princesa de la oscuridad _

viernes, 1 de abril de 2011

Viviendo para la música

Se abre el telón y la función tiene que empezar. Los nervios me comen por dentro. No es la primera vez que hago esto, pero cada vez que veo a todas esas personas esperándome es como si volviera al principio donde era una inexperta.
Todavía recuerdo esa primera vez cuando salí al escenario: todos me miraban expectantes sin saber qué esperar exactamente, las manos me temblaban y sentí que me iba a quedar sin fuerzas, pero entonces sentí su presencia.
No sabía qué estaba pasando y lo primero que hice fue tropezar con el cable del micrófono. En ese mismo instante todos rompieron a reír y lo único que quería era salir corriendo y esconderme para que nadie volviera a verme jamás, pero algo en mi interior me dijo que siguiera adelante y que lo diera todo en el escenario.
En ese momento me dejé llevar por mi pasión y desde que articulé la primera palabra, las notas fluyeron a través de mis cuerdas vocales dándome una fuerza que no sabía que existía. Después de esas primeras notas, llegaron muchas más, pero la prueba de fuego estaba por llegar.
Cuando el concierto se acercaba a su fin decidí que había llegado la hora y con un movimiento de cabeza indiqué a todo el equipo de sonido que era la hora. Las primeras notas sonaron de los instrumentos y todo el público se quedó paralizado en cuanto las palabras volvieron a fluir a través de mis labios. No paraba de mirar los rostros de los que estaban presentes para sacar algo en concreto de su reacción, pero sus caras mantuvieron la misma expresión hasta el final de la canción y fue entonces cuando llegó la tan esperada reacción del público.
Los aplausos no paraban de sonar y el público enloqueció hasta tal punto que no paraban de pedir una y otra vez aquella canción de no conocían de nada, pero que les había gustado tanto.
Fue entonces cuando apareció delante de mí: era tan hermoso que apenas pude apartar la vista de él. Tenía los ojos de una azul tan claro que parecía casi transparente y estaba rodeado de un aura brillante, pero que sólo yo podía ver. Entonces me miró y se limitó a decirme que era mi ángel de la música y que cada vez que quisiera expresar mis sentimientos, él estaría a mi lado para ayudarme a crear bellas letras para todos aquellos que quisieran escucharme.
Ahora mismo está aquí, a mi lado, y a pesar de estar en pleno concierto, cada vez que entono una nota él me ayuda a dejar la realidad a un lado para internarme en un mundo donde la música es el aire que necesito para seguir viviendo y las letras son el alimento que me da fuerzas para poder bailar con la vida que me rodea porque la música no es solo fama y dinero, sino que es la declaración pública de todo aquello que me ronda en la mente y  de mis sentimientos más ocultos.


***Lunnaris***

lunes, 28 de marzo de 2011

Un simple payaso


Es el momento, deja tus penas pasar,
no las dejes entrar, cierra la puerta,
alza la vista, ahora te debes disfrazar,
olvida tus males, deja la mente abierta.


Esconde tus miedos, usa un buen maquillaje,
tapa tus sentimientos bajo el colorido pelaje,
al escenario habrás de salir, demuestra tu valía,
que nadie quede indiferente, reparte alegría.




Colócate tu nariz, dibújate una sonrisa y sal a escena,
prepárate porque está a punto de empezar la función,
como por arte de magia apareces y desaparece la pena,
el público ríe y sientes haber cumplido con tu misión.




Ríen tus gracias, tus chistes y caídas, para eso pagan,
se emocionan con el tartazo que recibes en tu cara,
es desternillante y tu desgracia para reírse anhelan,
delgada es la línea que a tus dos realidades separa.


Eres un simple bufón, una marioneta, un payaso,
al resto ¿Qué le importa, si aquí sólo estás de paso?
pero eres feliz regalando sonrisas a todo el mundo,
guardadas en ti para ellos salen de lo más profundo.


El telón se cierra y con él la función termina,
vuelves a ser tú, un hombre que sólo camina,
el fin del día es delatado por un bello ocaso,
y ríes feliz de ser un bufón, un simple payaso.




**Elfen**

jueves, 24 de marzo de 2011

Una vez más junto a ti

En el fondo del océano más profundo,
en el lugar más remoto reposa en calma,
al borde del acantilado más iracundo,
se encuentra la llave al cofre de mi alma.

Hace tiempo allí la escondí de tus colmillos,
hace años jugábamos juntos como pillos,
hoy mi alma ha quedado del todo marchita,
alejada de un corazón que ya no palpita.

Dicen que el tiempo es capaz de sanar la herida,
que resucita, devuelve la esperanza ya perdida,
más sé que la herida de tu pérdida nunca sanará,
que aquello que unidos vivimos ya jamás volverá.

Mi corazón y alma te añoran, mi cabeza te piensa,
mis dedos te dibujan y mi cuerpo baja la defensa,
imagino que me rozas y con un cálido beso premias,
que me das aquellas cosas que una vez creí mías.

Vivo en mi sueño contigo, despierto y desapareces,
entre mis brazos te entrego mi moribundo corazón,
por arte de magia entre tus manos lo desvaneces,
por ti he perdido mi vida, el sentido y ahora la razón.

Te necesito y tu regreso te suplico, vuelve a mí,
la llave te entrego, mi alma también es tuya,
deja que de nuevo nuestra unión todo destruya,
y que resurja de mis cenizas una vez más junto a ti.





**Elfen**